Nace el primer bebe del mundo con tres papas

 

Salud. Es un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad: el primer bebe que tiene tres padres biológicos. El bebe nació en México durante el mes de abril  pero su condición fue revelada al final de septiembre de este año. El niño fue concebido gracias a una técnica que consistió en implantar un embrión portador de tres ADN: de su padre y de su madre, más una pequeña cantidad de código genético de una donante.

 

El niño en cuestión es el tercer hijo de una pareja de jordanos que habían tenido ya dos niñas, las cuales murieron a la edad de 6 años y 8 meses respectivamente. Las niñas sufrieron del síndrome de Leigh, una enfermedad neurológica de origen mitocondrial que se agrava progresivamente y de transmisión exclusivamente maternal.  

 

La pareja, contacto a Jhon Zhang, especialista de un centro de fertilidad ubicado en Nueva York que posee una filial en Mexico para hacer la fertilización in vitro. Normalmente, la técnica consiste en fertilizar dos óvulos, uno de la madre y otro de una donante, con espermatozoides del padre. Luego, se retira el núcleo de los dos embriones resultantes, y solo se conserva el creado por los padres. Ese núcleo se introduce en el embrión de la donante, sustituyendo al núcleo que se había desechado. Y el embrión resultante se coloca en el útero de la madre.

 

Pero en este caso, la pareja no quería destruir embriones por sus creencias religiosas. El equipo médico recurrió a otra técnica. Primero se extrajo el núcleo de un óvulo de la madre y se introdujo en un óvulo de une donante al que previamente se le había retirado su propio núcleo. El óvulo resultante se fertilizo con espermatozoides del padre y se insertó en el útero de la madre para que se desarrolle. El equipo de especialistas de EE UU, liderados por John Zhang, usó el procedimiento para crear cinco embriones pero solo uno resultó sano, que fue el que se le implantó a la madre. El resto no resultaron viables. Los padres son musulmanes y no querían destruir dos embriones, que es lo que habría ocurrido si se hubiera usado la otra técnica conocida hasta ahora.

 

El éxito de esta prueba debe tomarse con prudencia, ya que en junio pasado un grupo de investigadores japoneses e italianos reportaron unos resultados que mostraban una pequeña fracción de mitocondrias con la anomalía que pueden comprometer la eficacidad de la técnica. No se puede evitar hoy que una pequeña cantidad de mitocondrias de la madre, presentes en el núcleo del ovocito trasplantado, no aparezca en el ovocito de la donadora. 

 

https://www.newscientist.com/article/2107219-exclusive-worlds-first-baby-born-with-new-3-parent-technique/

El Intestino: nuestro segundo cerebro

 

Salud. El doctor Emeran Meyer es gastroenterólogo, director ejecutivo del centro de neurobiología de estrés de la Universidad de California en Los Angeles. Nos explica que nuestro intestino es “un pequeño cerebro que se comunica con el grande  gracias a muchas vías tales como: sanguínea, inmunitaria, endocrina y nerviosa”. Con sus millones de bacterias y su sistema nervioso sofisticado, el intestino sería un auxiliar precioso de nuestro cerebro. 

 

¿Es posible entonces manipular nuestra flora intestinal para mejorar nuestra calidad de vida? La respuesta parecería ser que sí. Incluso, recientes investigaciones han mostrado una correlación entre los problemas digestivos y enfermedades como el autismo y hasta el mal de Parkinson.

 

Por los momentos, el doctor Meyer nos da algunos consejos para mejorar nuestro segundo cerebro.

  1. Aumentar las fibras, reducir las grasas animales.

Las bacterias intestinales se alimentan de fibras (prebióticos o ingredientes no digeribles de la dieta que estimulan el crecimiento o la actividad de uno o más tipos de bacterias en el colon). Entonces, es aconsejable aumentar la cantidad de fibras que consumimos en forma de alimentos tales como verduras y frutas. Por su parte, los alimentos ricos en grasas animales hacen crecer la proporción de bacterias (bacteroides y firmicutes), causantes normalmente de las inflamaciones locales del intestino. Es mejor en todo caso optar por las proteínas pobres en grasas que provienen generalmente del pescado o las carnes blancas.

  1. Evitar los aditivos

Los edulcorantes que contienen los alimentos industriales aumentan también la cantidad de bacterias (bacteroides y clostridiales), que son los causantes de la resistencia a la insulina (de la diabetes y la obesidad). Aparte, ellos facilitan la absorción de calorías por el colon, provocando el aumento de peso.  Por su parte, los emulsificantes, provocan una inflamación intestinal que alteran las señales de saciedad que son enviadas al cerebro.

  1. Privilegie los alimentos fermentados, los pro bióticos naturales

Los alimentos fermentados así como los productos lácteos (yogures, quesos) son ricos en microorganismos vivientes que enriquecen la flora bacteriana. Es bueno privilegiar este tipo de alimentos en situaciones de estrés o cuando usted se encuentre tomando antibióticos.

  1. Escoja con atención los probióticos comerciales

Los probióticos comerciales (microorganismos vivos que al ser agregados como suplemento en la dieta, favorecen el desarrollo de la flora microbiana en el intestino) que usted encuentra en productos comerciales pueden ser útiles para enriquecer su flora intestinal. Sin embargo, las etiquetas son frecuentemente confusas o sin precisión de la cantidad de bacterias que alcanzaran realmente el intestino.

  1. Coma tranquilo

Un estado emocional alterado negativamente (estrés, rabia, tristeza) reduce la cantidad de bacterias de la flora intestinal que son atacadas por los ácidos estomacales, haciendo las paredes del intestino más porosas y propensas a las inflamaciones. También, bajo esas condiciones,  tendemos a consumir alimentos que nos reconforten (grasas y azucares) que agravan el fenómeno de inflamación.  Por el contrario, un estado emocional positivo nos llevara a consumir alimentos ricos en fibras.

  1. Ayunar

Dejar de comer entre comidas constituye una forma de ayuno regular y saludable. Ayunar permite al sistema nervioso intestinal de expulsar los elementos indeseables.

  1. Hacer ejercicio

Una correlación positiva existiría entre el ejercicio y el aumento de la flora intestinal. Es aconsejable de hacer ejercicio regular por lo menos 40 minutos por día para mantenerse buena forma.

 

Finalmente, comprender las diferentes interacciones entre al modo de alimentación y la flora intestinal es fundamental porque se ha demostrado que un desequilibrio de esta última podría contribuir a la aparición de ciertos tipos de cáncer. 

 

http://www.sciencesetavenir.fr/

http://www.catalunyavanguardista.com/catvan/con-el-cerebro-en-las-tripas/

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